miércoles, 3 de mayo de 2023

Novena semana de prácticas

Buenas tardes, Rosarill@s.

¿Qué tal esta semanita tan corta? A mí me ha encantado. Ha estado llena de ilusión por el Día de la Cruz. Durante el puente, en las instalaciones de mi centro de prácticas se ha montado una gran cruz. En colaboración con el colegio, se ha juntado la Hermandad Tres Caídas y Rosario para su elaboración. Jamás me imaginé que iba a estar tan bien montada y que iba a ser tan completa. No le faltaba detalle alguno e incluso las canastas de baloncesto que hay dispuestas por el patio estaban adornadas. También pusieron un escenario y una gran barra con precios populares. Esta cruz se podía visitar el 2 y el 3 de mayo.


Aprovechando que el martes no fue puente y tenía que ir a clase por la mañana me quedé un rato por la tarde, compartiendo momentos con: mis amigos, antiguos alumnos al igual que yo;  docentes, conociéndolos en un ambiente extraescolar y forjando una relación de cercanía necesaria para poder trabajar en el día a día; estudiantes, con los que comparto momentos dentro del aula y con los que estuve jugando la mayor parte de la tarde; y, sobre todo las familias, que son a las que menos he podido tratar por cuestiones de protección de datos, pero que al final es muy necesario conocer ya que con sus hij@s estamos la mayor parte del tiempo durante la semana. Como ya se comentó en publicaciones anteriores, qué importante es la relación entre escuela-familias-alumnado, y no solo en el ambiente académico. Estos días sirven para acercarnos y establecer una relación mucho más cercana que favorece a todos los ámbitos. 


Si tuviera que ponerle alguna pega a este día tan especial es que el martes era un día académico pero por cuestiones de la festividad se dejo a los estudiantes que vinieran vestidos de flamencos y casi todos los que estuvieron se lo tomaron al pie de la letra y vinieron incluso en tacones para pasar casi las 5 horas que estuvimos sentados en los pupitres. Esto es algo que tampoco me gustó ya que estaba muy mal organizado y mientras estábamos en clase la música del patio no dejaba de sonar lo que hizo que tampoco pudiéramos hacer mucho. Como lo que tenía preparado mi tutora para hacer ese día no se podía llevar a cabo por falta de mayoría de estudiantes, tuvimos que improvisar y tanto en lengua como en matemáticas me las ingenié para hacer juegos interactivos para repasar los contenidos dados recientemente, aunque mi tutora me puso varias pegas al utilizar el juego como elemento educativo porque decía que cuando llegaran a casa los estudiantes iban a ir diciendo que no habíamos hecho nada, solo jugar, durante todo el día y las actividades que estuvimos haciendo en la pizarra interactiva tuvieron que ir copiándolas para que las familias vieran que en el día de hoy habíamos hecho algo. ¡Qué pena me dio esta situación! El juego es un recurso maravilloso con los que los alumnos están familiarizados y ayudan a transmitir los conocimientos de una manera más fácil. 


Cuando tenga mi propio curso, porque ahora no puedo hacer mucho más, creo que voy a usar el juego como base de todas mis clases aunque esto me lleve más tiempo. Además, veo que es una forma de llegar a todos los ritmos de aprendizaje que pueden darse en el aula.


A continuación, os dejo una galería de fotos de estos días con las actividades típicas que hemos hecho para este día y algunos vídeos para que veáis la impresionante cruz que montaron en mi colegio. 






Espero que os haya gustado. Nos vemos en la siguiente entrada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario