jueves, 16 de marzo de 2023

Resolución de conflictos

¡Buenas noches, Rosarill@s! ¿Qué tal estáis?

La entrada temática de esta semana va dedicada a la resolución de conflictos. 

Un aspecto clave para obtener los resultados esperados del proceso enseñanza-aprendizaje es el clima de clase. Para favorecerlo es importante establecer unas normas de convivencia comunes acordadas con los estudiantes para crear espacios de reflexión y diálogo. Estas suelen estar colgadas en las paredes de clase (como es mi caso). Además, están especificadas en el Plan de convivencia de cada centro en el que se establece una serie de medidas a aplicar en el centro para prevenir, detectar, mediar y resolver los conflictos que puedan llegar a darse.

Seguro que todos, mientras estábamos en la clase, hemos tenido que hacer de mediadores ante una pareja de estudiantes que han decidido pelearse por un bolígrafo que había en el suelo o en el recreo, cuando un alumno ha tropezado y ha empujado a otro sin querer. Todo esto son situaciones de conflicto que hemos vivido en el ámbito escolar. ¿Qué tienen en común estas dos situaciones? Que en ambas se ha producido un choque de intereses y necesidades de dos o más estudiantes llegando a ocasionar una situación problemática donde es importante saber afrontarlas e intentar resolver los conflictos desde la comprensión y el diálogo en el momento en el que se producen para que no se vuelvan más grandes y afecten al menor número de personas posibles.

Actualmente, la sociedad está en continuo cambio y con ella las demandas sociales se vuelven diferentes. Uno de estos cambios es el aumento de la agresividad en las conductas de los estudiantes con la que se tratan unos a otros o la gran sensibilidad con la que vienen de casa. Esto hace que las situaciones de conflicto entre los propios discentes crezca de forma exponencial. 

Otro factor que hace crecer estas situaciones es la diversidad cultural. Esta es muy beneficiosa a la hora de conocer otras culturas pero, al fin y al cabo, los cambios en los hábitos y las costumbres causan diferencias (Pérez de Guzman et al., 2011).

En mi opinión los conflictos que surgen entre los estudiantes deberían ser resueltos por ellos mismos. En el caso de que la situación problemática adquiera más importancia de la que tiene o empiece a involucrar de ayuda externa es cuando el profesor debe entrar de mediador con una actitud positiva y siempre haciendo reflexionar a los estudiantes sobre lo que se está hablando. Para ello, es imprescindible que los docentes desarrollen algunas competencias a la hora de mediar en los conflictos de los discentes en el ámbito escolar. Según Obaco (2020), algunas de estas destrezas son:

  • Conocer técnicas concretas de resolución de conflictos como la negociación y la mediación.
  • Ser capaz de diferenciar entre conflicto, agresión y violencia.
  • Regular los propios sentimientos, reconocer los de los demás y responder adecuadamente a los sentimientos de los otros.
  • Adquirir destrezas para la dirección de situaciones de estrés y tensión.
  • Saber manejar grupos.
  • Ser competente en la comunicación verbal o no verbal.

Aquí os dejo las referencias bibliográficas utilizadas:
- Obaco Soto, E. E., (2020). Competencias docentes para la resolución de conflictos en el ámbito escolar. Educere, 24(77), 37-46.
- Pérez de Guzmán, V., Amador, L.V. y Vargas, M. (2011). Resolución de conflictos en las aulas: un análisis desde la investigación-acción. Revista interuniversitaria, 18, 99-114

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